Miércoles, 08 Sep 2010
 
 

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AHORA, ¿A QUIEN ECHARLE LA CULPA? PDF Imprimir E-mail
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Escrito por luis aguilar   
Miércoles, 03 de Febrero de 2010 17:59

Enrique Benites Delgado: Expectativa causó el cambio de la dirigencia del Partido Aprista Peruano en las últimas elecciones internas. Los ofrecimientos de realizar “el gran cambio†quedaron en nada. Su lema de: “Unidad para vencer†quedó solo en eso. No se ha convocado a nadie, no hay unión, fraternidad, menos victorias. Y, quienes tienen, vamos a decir, un poco de análisis ya intuían el resultado. Se veía venir. Y, se dio. Más de lo mismo y corregido y aumentado.

 

 

 

Continuaron los amarres entre los amigos, no se atina a nada mientras no se conversan las cosas, se colocaron pésimos candidatos y con una cuestionada imagen, el amiguismo continúa peor que antes porque hay que satisfacer a todos los grupos que se juntaron para ganar las elecciones.

Los resultados lo han demostrado. Ha sido catastrófico. ¿Qué se puede argumentar ahora? Se criticó a la anterior gestión por las derrotas electorales. ¡Fuera! Dijeron los mismos que ahora están en el poder político y han sufrido tan escandalosa derrota. Lograr cuatro votos de cinco candidatos quiere decir que ni siquiera ellos mismos han votado por sí mismos. Quiere decir que ni sus padres, hermanos, esposas, esposos, hijos ni demás familiares han creído en ellos. Imagínense. ¿Quién ha puesto semejante candidato? ¿Amigo de quién es? Y ¿Ahora, qué?

Mientras no se cambie la forma de hacer política, mientras prime el amiguismo y la franelería; el acomodo de traidores al partido, de esos que se fueron en los procesos electorales anteriores y lucharon en contra y ahora pululan por el local pidiendo firmas para ser gerentes regionales e incluso haciendo hasta de asesores; mientras existan amigazos y ex autoridades con dudosa reputación que quieren repetir los cargos que mal dejaron; mientras existan autoridades impuestas a dedo si ser de esa localidad; mientras se acceda a las presiones; mientras se busque vara para ocupar un cargo sin hacer méritos para merecerlo; mientras se impongan candidatos que no tengan un peso político propio y que tengan el reconocimiento de la sociedad; mientras se impongan candidatos que ni siquiera son conocidos en su barrio. … ¿Qué resultados se pueden esperar? Estos que dan vergüenza ajena.

¿Recuerdan ustedes cuántos candidatos existieron en las elecciones internas del Partido Aprista? ¿Los han escuchado, leído o visto por algún medio de comunicación opinando, planteando ideas para un mejor caminar de la ciudad, denunciando las irregularidades que existen en este gobierno municipal, aclarando las mentiras de autoridades que se provechan de la falta de cultura de la mayoría de la población? ¿Dónde están? No voy a ser mezquino, hay uno que por lo menos se salva. El resto, y muchos más, están buscando padrinos, están acomodándose, viendo cómo colocar a sus allegados en cargos importantes, secretarías de sectores o distritos, comandos de acción para que les sirvan de caja de resonancia y apoyo, están alistando sus “maquinarias†para las elecciones internas y “ocupar†los cargos de regidores, consejeros regionales, congresistas, alcaldes distritales o provinciales. ¿Dónde está la proyección hacía la comunidad, el acercamiento a las necesidades de la población? Actuando de esta manera ¿Lograremos una victoria? ¿Lograremos la confianza de la población? Definitivamente no. Tiene que producirse un giro de 360 grados. Caso contrario se repetirán las derrotas. Es tiempo de sumar, es tiempo de caminar los caminos de Haya. “Solo unidos y organizados seremos algo†dijo. ¿Hasta cuándo quedarán en el aire sus palabras? Nos duela o no, hay que decirlo.Â