
Cuidado Pepe, si algo anda mal en el consejo regional, es porque no tuviste en cuenta que quien cría cuervos, seguro perderá los ojos. Eso le sucedió a un buen hombre que encontró un mendigo hambriento con dos horribles cicatrices que desfiguraban su rostro. Cuando este buen hombre le preguntó acerca del origen de las heridas, el mendigo le respondió lo siguiente: “Yo criaba un cuervo que había recogido pequeñito en el monte; y le traté con mucho cariño; poco a poco fue haciéndose grande, grande… Un día que le daba de comer saltó a mis ojos, y por más que quise defenderme fue inútil. Quedé ciego”.
La historia parece repetirse en nuestros días en el nuevo pintoresco, profano y circense consejo regional de La Libertad, donde vemos estupefactos cómo algunos ex desocupados despertaron un día, ya tenían chamba, se codeaban con los grandes y de repente se sintieron poderosos, confundiendo la confianza con abuso y la oportunidad con oportunismo.
Algunos, no todos, creyeron que el voto que representa a su provincia podría ser canjeado con una tajada del ejecutivo para cebarse, sablearse y favorecerse violando la ley malévolamente, manejando desde atrás a través de alguna marioneta a ciertos sectores gubernamentales, o conseguir alguna “obrita”, un “negocito” o, bueno, “una Ugel” para tapar algunas arrugas de campaña. Derecho que creen suyo, quizá por las alucinaciones del “poder” que por ahora los mantiene embriagados.
Otros, parece que han olvidado el amor por la tierra que tanto predicaron. Hoy viven lejos, y se han trasladado a la capital para disfrutar del voto e iniciar nuevas vidas, hoy sienten que han evolucionado, sienten que el mundo está a sus pies y que con un solo chasquido de sus dedos pueden hacer magia, hoy viven nuevos y ardientes romances que podrían convertir dos provincias en una, intentando convertirlas en un feudo conyugal, olvidando y pisoteando a los poblanos de la comarca que votaron por ellos con la esperanza de un futuro mejor para la tierra que los vio nacer, crecer, o quizás por la que sólo pasaron por casualidad buscándose la vida en alguna chambita.
Decía un periodista amigo: “Sería bueno que por lo menos ahora que son autoridades, lean un poquito más”. Razón no le falta, de los tres consejos regionales últimos, el que por ahora “legisla” es el más “calabacita”, ingratos y vergonzosos parlamentos han convertido la mesa de debates en un gallinero, donde se cacarea, se murmulla, se intriga, se amenaza, se grita pero no se dialoga, donde los principios se usaron de papel higiénico, donde parece que desterraron “la lealtad” “la decencia” y “la gratitud”
Decía William Shakespeare: “Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son más sangrientos”. Pepe, ya los ha sentido, pero aún no se ha dejado sacar los ojos, quizás le pusieron en jaque, le faltaron el respeto, intentaron arrinconarlo, pero no cedió. La humildad y la decencia lo mantienen de pie, evitando ceder al chantaje, quizás su sapiencia le haga ver que los cuervos aún no crecen y que no podrán sacarle los ojos. En fin, son sólo cuervos, él seguirá de la mano con los consejeros decentes trabajando por La Libertad y los otros seguirán buscando saciar su hambre guardado durante toda una vida.
Pepe, recuerda, si crías cuervos otra vez, no olvides quemarles el pico.






